Mujer busca contratar un anciano que haga la función de “abuelo” para su hija de 6 años


De momento, ya ha llamado un candidato.

mujer-busca-contratar-un-anciano-que-haga-la-funcion-de-abuelo-para-su-hija-de-6-anos

La mujer realizó un cartel en donde solicita un abuelo o abuela que quiera estar un día por semana con su hija de 6 años.

“Se busca abuelo o abuela que quiera estar unas horas un día por semana con una niña de 6 años”. Así comienza un cartel que una madre soltera ha colocado por las calles de Getxo, Bilbao, España. De momento, ya ha llamado un candidato.

“Fue ella la que me pidió que pusiéramos carteles por el barrio”, explica. “Mi padre murió de cáncer hace dos años y mi madre está gravemente enferma de Parkinson. No está en condiciones de cuidar a su nieta”.

De hecho, recientemente la madre de la mujer sufrió una aparatosa caída, que le ha provocado un desprendimiento de retina y la rotura de una muñeca. Ella está totalmente entregada al cuidado de su hija pequeña y de su madre enferma.

Ahora se encuentra en paro, aunque espera que sea por poco tiempo. La mujer es Licenciada en Bellas Artes, ha trabajado como fotógrafa, diseñadora gráfica, restauradora y un sinfín de ocupaciones más que por ahora ha tenido que aparcar para dedicarse a las dos personas que más quiere en este mundo. Le faltan brazos y tiempo. Y a su hija le falta alguien más:

“Quiero ser una niña normal, con un abuelo, como tienen mis amigos del colegio… ¡cómprame uno en internet!”, le dijo su hija hace poco.

La madre se rió con la ocurrencia.

-“¡Pero, hija: eso no se puede hacer”

-Pues vayamos a un club de abuelos.

Es por eso que la madre buscó por el barrio alguna asociación de jubilados en el barrio. No hubo suerte. Y entonces su hija se lo propuso directamente: “¿Y por qué no hacemos carteles y los pegamos con celo?

Aunque al principio le sorprendió, fue tal la insistencia de la niña que la madre finalmente accedió. “Venga, mamá, hoy hace un día bueno, vamos a ponerlos”. Y ambas salieron a la calle con sus carteles bajo el brazo.

"Sí, no es broma, busco un abuelo"

Algunas personas se les quedaban mirando, pero la niña les decía con toda claridad: “Sí, no es broma, estoy buscando una abuela para estar conmigo”.

Al día siguiente de la pegada de carteles, la madre recibió una llamada. Un vecino del municipio se ofrecía como abuelo. “Fui a conocerlo y dio la casualidad de que teníamos amistades comunes. Naturalmente, me informé sobre él y tengo suficientes referencias como para concluir que es una persona totalmente fiable” agregó la mujer.